Jueves, 23 de abril de 2026
Han comenzado a aparecer grupos de equisetos en las zonas verdes de toda la ciudad de Hokuryu.
En medio de los feroces vientos de la primera brisa fuerte de primavera, las colas de caballo emergen, impávidas ante la tormenta, abriéndose paso con fuerza a través del suelo duro y helado.
Este es un símbolo por excelencia de la fuerza vital, que anuncia de forma silenciosa pero poderosa la llegada de la verdadera primavera.
Las colas de caballo son los tallos portadores de esporas de la planta de cola de caballo silvestre. Nacen únicamente para liberar esporas y, una vez cumplida su función, se marchitan y se vuelven marrones en apenas una o dos semanas, regresando a la tierra.
Una vida corta pero intensa. Precisamente por eso, la brillantez de este momento es tan deslumbrante.
Las vidas que han soportado el largo y crudo invierno de Hokkaido en las profundidades de la tierra, ahora, bañadas por la luz de la primavera, se elevan todas a la vez hacia los cielos.
Parece que aquella visión endereza la postura de quienes la contemplan y despierta la "energía vital" que yace latente en lo más profundo de sus corazones.
Con amor, gratitud y oraciones infinitas, ofrecemos nuestro más profundo respeto por el precioso poder de la cola de caballo, que sobrevive con una vitalidad increíble y regresa a la tierra después de cumplir su importante función.
◇ noboru y ikuko