Viernes, 15 de mayo de 2026
En la ladera del terraplén, una gota de color uva reposa silenciosamente, pero con una presencia innegable.
La flor de muscari es como un fragmento de una estrella que cayó del borde de la galaxia, se transformó en una pequeña campana y descendió suavemente hasta esta tierra.
Cuando una sacerdotisa realiza una danza sagrada, casi se pueden sentir los sonidos claros y místicos que emanan de las campanas sagradas que sostiene en su mano.
Las diminutas flores, que emiten una luz color lapislázuli, se yerguen silenciosa pero noblemente en el terraplén primaveral del país norteño.
Con solo mirarla, el corazón se siente más ligero. La tensión en los hombros desaparece. Esta pequeña flor posee un misterioso poder curativo.
También hoy, el resplandor azul zafiro de las flores de muscari ilumina silenciosamente los corazones de personas de todo el mundo.
◇ noboru y ikuko