Jueves 7 de agosto de 2025
El campo de girasoles de 23 hectáreas se extiende por el territorio de la ciudad de Hokuryu, y los 2 millones de girasoles que allí florecen están ahora en su máximo esplendor.
La vista de las grandes flores doradas extendiéndose y floreciendo hacia el cielo es tan magnífica que parece algo de otro mundo, un milagro de la vida misma.
Disfrutando de la brillante luz del sol, meciéndose con el viento y bailando en la luz, los girasoles cantan una silenciosa canción de alegría que resuena en el cielo al unísono.
Cada flor sonríe con su corazón, como diciendo: "Estamos vivos" y "Queremos traerte alegría junto con el sol".
Cuando entramos en contacto con esta vitalidad deslumbrante, recordamos en silencio la “esperanza”, los “sentimientos” y las “conexiones” que yacen en lo profundo de nuestros corazones.
Con amor ilimitado, gratitud y oraciones a los misteriosos girasoles que transmiten el mensaje: "La preciosidad de vivir mirando la luz en todo momento".
◇ noboru y ikuko